NOSOTROS
     
 
 

Amor sin límites es una iglesia que recién empezó en Buenos Aires, capital federal.

¿Cómo empezó?
En 2008 Dios nos recordó una antigua palabra que un día dejaríamos Curitiba/PR Brasil para vivir en otra ciudad, al principio de 2009 recibimos una profecía diciendo que Dios había preparado un tiempo, un lugar y un pueblo que nos aguardaba clamando: "¿Dónde están nuestros testigos? ¿Porque detienen si Él ya envió? ¡No arrastren los pies! ¡Oigan y digan sí! Puertas abren muy rápido cuando nuestra disposición está correcta, condiciones Dios reúne de un momento a otro, pero es la disposición del corazón que él necesita.” Así estaba sellado en nosotros que pronto iríamos servir un pueblo en otro lugar, ahí empezamos una nueva etapa de descubrir que lugar seria ese.

¿Porque Buenos Aires?
Colgamos un mapamundi en la pared de nuestra habitación y oramos pidiendo una orientación para dónde deberíamos ir, la respuesta vino en un sábado, 1 de Agosto de 2009, cada uno de nosotros ya había sentido una ciudad en el corazón, pero habíamos acordado de no contar uno al otro en medio a este proceso, al final de este día decidimos contar hasta tres y decir juntos el nombre del país y la ciudad, entonces decimos: 1... 2... 3... ¡Argentina! ¡Buenos Aires! Y luego lloramos por ver la fidelidad de Dios. De muchas formas distintas Dios nos desafió a poner nuestras carreras profesionales en segundo plano y venir a esta ciudad esparcir las buenas nuevas y iniciar una iglesia local. Día 25 de septiembre de 2012 nos mudamos para Argentina.

¿Para dónde vamos?
Trabajamos enfocados en ayudar las personas a vivenciaren tres etapas: Tener una experiencia personal con Jesús, cultivar una relación íntima con él y descubrir en él su misión de vida. Hay una profecía sobre Brasil de que seria un granero de misionarios, nosotros somos fruto de esta palabra y de la misma forma soñamos en ser una iglesia que siembra para fuera. Creemos en el valor de la iglesia local y su responsabilidad de esparcir el evangelio en la tierra, por eso tenemos la visión de enviar otras personas para iniciar iglesias y ministerios, formar músicos y cineastas que desarrollen proyectos que influencien la sociedad en distintas áreas, invertir en los jóvenes, fortalecer los débiles, cuidar a los pobres, ser voz para los necesitados, amar sin reservas y creer en las personas, todo eso por una Argentina redimida que puede conocer en Jesús lo que realmente es libertad, justicia y verdad.

 
   
   
Rodolfo e Ana